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Angel,
Apolo y hombre en el cosmos del óleo
Por
Ingrid T. Bautista R
El
desnudo masculino ha sido el centro de la obra de este joven artista
vallenato, quien Ileva dedicadas varias décadas al tema
de todos los tiempos en el arte, el ser humano y su cuerpo.
Sin
título. Con alas. Con fuerza y con su mirada hacia el cielo
o hacia su creador, pareciera que mirará suplicante por
querer lentamente levitar sobre el cuerpo de ella y clavar, quizá,
la flecha del amor o el placer en su corazón. Levanta sus
manos y mira hacia arriba como queriendo dar una explicación.
Ángel y Apolo alado, hombre y celestialidad unidos, fuerza
de trazos y delicadeza de movimientos. Ángeles de Renacimiento,
obra de un creador, de un pintor, un dibujante, un alma sensible
ante la figura humana.
Eivar
Moya es un pintor de Valledupar quien desde muy joven se inclinó
por el dibujo. Su fascinación hacia la pintura lo llevó
a la Escuela de Bellas Artes de Barranquilla en donde descubrió
que la historia del arte le había abierto el camino hacia
el desnudo y al dibujo por medio del renacimiento.
Tendencia
que marcó para este joven artista el camino por el cual
seguiría. Para Eivar el estudio de la figura humana ha
sido quizá el tema de inspiración y de mayor perfección
en la pintura. Lograr movimiento, realismo y volumen; manejar
luz natural y domar, por decirlo así, trazos de fuerza
o de calidez en el dibujo no es fácil y es por tanto un
estudio que puede llevar toda la vida y quizá aún
así no lo alcance.
En
su pequeño taller ubicado al norte de la ciudad de Bogotá,
Eivar dedica todo el tiempo para crear sus ángeles que
son, digamos, el pretexto de esta serie. Y por qué casi
pretexto? Porque es simplemente un motivo más para recrear
la fuerza de los trazos masculinos en el lienzo. Eivar se enfoca
en la figura masculina por la fuerza y esa fuerza se nota en los
trazos del torso del ángel y al mismo tiempo en la delicadeza
de sus manos que van a formar una línea invisible y perpendicular
entre ellas. Esas líneas que delinean los músculos
y el pecho de un ser que no puede ser más fuerte y divino
a los ojos del creador.
El
fondo que inspira al pintor es el florentino. Eivar combina la
técnica de la angina junto con la época florentina
para quizá dar más contextualidad a su obra. Al
fondo se observan paisajes demasiado pequeños comparados
con la figura, sin embargo el color tierra absorbe todo el dibujo
para dar más realismo a esta figura celestial. El ángel
se presenta tan monumental que lo hace ver como un gigante; su
superioridad contrasta con el marco de la ventana, puesto que
los terrenales se encuentran en la parte inferior de la ella.
Pequeñas figuritas humanas hacen que este Apolo alado manifieste
su celestidad, abra sus alas y mire al Señor como esperando
la misericordia para los hombres.
Sin
embargo, el hombre no es el único protagonista de la obra
de Eivar, la mujer se presenta en su obra como lo que es, delicado
y terreno. Los trazos finos crean la figura de esta mujer que
espera recostada sobre el piso a que este ángel que levita
sobre ella clave sobre su pecho la flecha, la flecha que ella
con delicado ademán pide porque quizá sea la del
amor o la de la salvación.
Eivar
transmite a través de su dibujo sentimientos de fuerza
y delicadeza. Dibuja sobre el lienzo el tema de todas las épocas:
el ser humano centro del universo. El realismo hace parte de una
comunión con la pureza de los cuerpos. Sin embargo, en
sus obras se destaca una influencia de Luís Caballero pues
Eivar se encarga de hacer con su carboncillo sombras que permiten
dar fuerza en el torso masculino, líneas que contrastan
con la luz blanca sobre el pecho del hombre el cual pareciera
que hiciera el es fuerzo por salir del lienzo y jugar con este
movimiento que le da un realismo pictórico.
Este
pintor comienza sus exposiciones en 1988 y luego, en 1990, continúa
con su serie "Visiones del desnudo" en la galería
de la Escuela de Barranquilla. En 1992 participa en el II Salón
de Artistas Jóvenes Costeños en el Teatro Amira
de la Rosa. Posteriormente participa en el Art Miami; entre 1992
y 1993 se hace presente en la Feria Iberoamericana de Arte Fia
y a partir de 1995 en las exposiciones de Forma y Color.
Finalmente,
el creador termina su obra sin título. El ángel
ha desplegado sus alas y levita para llegar al lugar donde su
Padre lo observa. La mano del artista se detiene para encontrar,
por decirlo de alguna manera, el pretexto para dibujar la figura
humana en otra serie de pinturas. Quizá su sensibilidad
lo lleve en otra serie a combinar lo divino con lo humano y poder
crear otro ángel o quizás un dios para simplemente
presentar de una nueva forma al hombre cosmos del universo.
Tomado
de la Revista A Bordo, Aces, No. 099, junio de 1998
HOJA DE VIDA
Valledupar,
Cesar, 1970
ESTUDIOS
1987 - 1991 Maestro en Artes Plásticas, Escuela de Bellas
Artes, Universidad del Atlántico, Barranquilla.
EXPOSICIONES COLECTIVAS
1988 - Galería La Escuela, Barranquilla.
1989 - Cámara de Comercio, Barranquilla.
1990 - Salón de Artistas del Caribe.
Procesos I Teatro Amira de la Rosa, Barranquilla.
1991 - Visiones del Desnudo, Galería La Escuela, Barranquilla.
1992 - Pequeño Formato, Galería Lincoln. Centro
Colombo-Americano, Barranquilla.
II Salón de Artistas Jóvenes Costeños, Teatro
Amira de la Rosa Barranquilla. Art Miami 92, Miami Beach Convention
Center, Miami, USA.
Feria Iberoamericana de Arte Fia 92, Gran Salón Caracas
Hilton, Caracas, Venezuela.
Nueva Selección, Galería Quintero, Exposición-Tesis,
Barranquilla.
Rosa María Portela Galería Fine Art, Miami, USA.
1993 - Feria Iberoamericana de Arte Fía 92, Gran Salón
Caracas Hilton, Caracas, Venezuela.
Galería Country Club, Barranquilla.
1994 - Pequeño Formato, Galería Centro Colombo-Americano,
Barranquilla.
Tomado del Libro: Forma y Color Colombia 1995
Editor Eduardo Bastidas Peña
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