CEO
de Oracle
Corporation
Mujeriego,
brillante,
amante de
la velocidad
y de los
lujos, piloto
de cazas
de combate,
campeón
del mundo
de regatas
y obsesivo
en su empeño
por superar
a Gates
y por implantar
los PC tontos,
Larry Ellison
es, además
del presidente
de Oracle
y uno de
los dos
hombres
más
ricos del
mundo, es
todo un
personaje.
Pobre
niño
rico
Lawrence
Joseph Ellison
nació,
hijo de
madre soltera,
en Chicago
hace 56
años.
Aunque alardea
de sus modestos
orígenes,
en realidad
no lo son
tanto: se
crió
con la tía
de su madre
Lillian
Ellison
y su marido
Louis, en
un ambiente
típico
de la clase
media norteamericana
sin pasar
ninguna
privación.
Fue un estudiante
mediocre
que empezó
una carrera
en la universidad
de Illinois
y nunca
llegó
a finalizarla,
al igual
que su detestado
Gates.
Su
buena fortuna
se debe
su talento
y a su capacidad
estrátegica,
pero en
gran parte
también
a la más
pura casualidad,
ya se sabe,
estar en
el momento
adecuado
y en el
sitio oportuno:
cuando estaba
trabajando
para Ampex,
ya en Silicon
Valley,
se le asignó
el proyecto
de diseñar
una enorme
base de
datos para
la CIA.
El nombre
del proyecto,
que acabó
siendo un
desastre,
era Oracle.
En
cambio,
las exitosas
andanzas
de la empresa
que nació
en 1977
de este
proyecto
fallido
ya son historia.
Fundada
junto a
Bob Miner,
el cerebro
detrás
del desarrollo
de la base
de datos
(curiosa
la equivalencia
con Paul
Allen, cerebro
de Microsoft),
actualmente
casi todos
los principales
sitios web
del mundo
funcionan
con el software
de bases
de datos
de Oracle
Corporation
(ORCL).
¿Qué
significa
esto? Que
el sofisticado
Ellison
es como
un niño
caprichoso
con todo
el dinero
del mundo
para comprar
los juguetes
más
caros y
extravagantes
que se le
antojen.
Un jet Gulfstream
Aerospace
G-5 valorado
en unos
38 millones
de dólares.
Sayonara,
uno de los
veleros
más
veloces
del mundo,
que le consiguió
el título
de campeón
del mundo.
Un MiG-29
ruso que
le costó
alrededor
de 20 millones
de dólares
(tuvo que
insistir
durante
años
hasta que
le permitieron
comprarlo).
Una finca
en construcción
en Woodside
con una
réplica
de un palacio
japonés
del siglo
XVI en la
que lleva
invertidos
más
de 40 millones
de dólares...
Su
otra pasión
son las mujeres.
Esta especie
de Playboy
del silicio,
cuando desea
entablar algún
tipo de relación
con una señorita,
suele emplear
la fórmula
"me dejas
que te invite
a un coche".
Su dinero,
sus lujosas
fiestas, su
rápida
lengua y su
estilo de
vida algo
salvaje (además,
claro está,
de sus miles
de millones)
hacen que
este Don Juan
siempre aparezca
acompañado
de mujeres
impresionantemente
hermosas.
Ellison,
al contrario
que otros
multimillonarios,
no se molesta
en disimular
su irritante
riqueza
a costa
de fundaciones
benéficas
personales.
Aunque es
cierto que
Oracle como
empresa
contribuye
con diferentes
proyectos,
como la
conservación
de la naturaleza,
la investigación
médica
o la educación,
principalmente
regalando
PC tontos
a las escuelas.
En
cualquier
caso Mr.
Ellison
tiene todo
el derecho
del mundo
a gastarse
su dinero
como le
venga en
gana.
El
chico malo
de Silicon
Valley
Pocos
altos ejecutivos
del mundo
tecnológico
son tan controvertidos
como Ellison,
amado por
unos y odiado
por otros.
El chico de
Giorgio Armani
se ha ganado
a pulso el
epíteto
de chico malo,
enfant terrible
del valle
del silicio.
Varios de
sus allegados
han llegado
a afirmar
que sólo
hay una cosa
que supere
a su fortuna:
su ego.
Ha
ridiculizado
en varias
ocasiones
a America
Online;
ha insultado
en público
a Nathan
Myhrvold,
CTO de Microsoft;
llama a
Gates 'el
papa del
PC'; ha
asegurado
que le encantaría
dejar caer
un misil
en la sede
de Microsoft;
dio una
auténtica
paliza verbal
a Netscape
afirmando
que estaba
descarriada
y sin futuro
pese a tener
un acuerdo
con ellos
(las malas
lenguas
afirman
que pretendía
que bajara
su cotización
para comprarla)
y se embarcó
en una demanda
absurda
contra la
ciudad de
San José
(California)
por no permitirle
pilotar
su jet más
que a unas
horas muy
determinadas
por el ruido
que provocaba.
La
lista es
interminable,
pero lo
más
curioso
es que sus
amigos y
colegas
no se libran
de sufrir
este mismo
trato. Además
su legendario
carisma
hace que
sus ruedas
de prensa
y sus presentaciones
estén
llenas a
rebosar
de periodistas
deseosos
de recoger
sus declaraciones,
por lo que
hacen aún
más
daño.
Dios
y Larry
El
extraordinario
(por poco
ordinario)
Ellison
cuenta con
una biografía
en el mercado
cuyo revelador
título
es "La
diferencia
entre Dios
y Larry
Ellison"
de Mike
Wilson,
y el libro
es la mejor
manera de
saber como
una pequeña
empresa
llegó
a lo más
alto y de
aprender
de los errores
ajenos.
¿Y
cuál
es la diferencia
entre Dios
y Larry?
Mike Wilson
la deja
bien clara
en letra
pequeña
en la portada
del libro:
Dios sabe
que él
no es Larry
Ellison.
Por
allí
resopla
Se
dice que
uno no es
realmente
rico hasta
que no ve
el dinero.
Larry Ellison
lo ha conseguido,
sus 663
millones
de acciones
de Oracle
rondan los
50.000 millones
de dólares.
Tras
el varapalo
dado a la
empresa
de Redmond
por el juez
Jackson,
el valor
de los 742
millones
de acciones
que Gates
tiene de
Microsoft,
cayó
hasta ser
superado
por el valor
de las acciones
de Ellison,
que se convirtió
durante
un tiempo
en el hombre
más
rico del
mundo provocando
decenas
de titulares
en numerosos
medios de
comunicación.
Pero...
¿realmente
es el hombre
con más
millones
del planeta?
No,
el título
de millonario
entre millonarios
no está
tan disputado
como parece
entre estos
dos potentados
del software:
contabilizando
todas las
inversiones
de ambos
en otras
compañías,
Ellison
aún
está
lejos de
alcanzar
al, hasta
hace poco,
máximo
responsable
de Microsoft
con más
de 10.000
millones
invertidos
lejos de
Redmond.
Dada
la obsesión
de Ellison
por alcanzar
a Gates,
perfectamente
resumida
por la periodista
de Fortune
Janice Malone
en un artículo
titulado
Larry Ellison
es el capitán
Ahab y Bill
Gates es
Moby Dick,
es poco
probable
que el CEO
de Oracle
se conforme
con esta
victoria
a medias.
Por el contrario,
no parece
que a Gates
le preocupe
tanto ser
el primero
o el segundo
en el ranking.
No
puede haber
dos hombres
más
diferentes.
Gates es
un amante
esposo y
padre de
familia,
Ellison
es un mujeriego.
Gates es
descuidado
en el vestir
y Ellison
es todo
un acicalado
dandy. El
deporte
favorito
de ese paradigma
del empollón
enriquecido
que es Gates
es el golf,
Ellison
en cambio
es un piloto
de cazas
y consumado
regatista.
La
manía
que le tiene
a Microsoft
y a Gates
sumada a
cierta fanfarronería
le empujaron
a afirmar
en el Comdex
de 1998
que pagaría
un millón
de dólares
a quien
demostrara
que un software
suyo no
era al menos
100 veces
más
veloz que
el software
equivalente
de Microsoft.
La empresa
de Redmond
venció
y Ellison,
enfurecido,
se negó
a pagar
la recompensa
asegurando
que el método
de medición
empleado
no era correcto.
Si
Bill Gates
es su archienemigo,
Steve Jobs,
máximo
responsable
de Apple,
no podía
ser otra
cosa más
que su amigo.
Junto a
Steve Jobs
emprendió
la idea
del vídeo
bajo demanda
(Video-on-Demand),
que acabó
con más
pena que
gloria.
Los batacazos
de Ellison
Pese
a que Ellison
acertó
al apostar
por Internet,
se ha equivocado
unas cuantas
veces en
otros asuntos.
El CEO de
Oracle tiene
cierta tendencia
a actuar
como un
oráculo,
soltando
previsiones
alocadas
con cierta
frecuencia.
La predicción
más
famosa la
pronunció
en 1997
cuando equiparó
a las computadoras
personales
con los
dinosaurios,
destinadas
a extinguirse
con la llegada
de Internet.
Puede que
algunas
de ellas
se cumplan,
pero aún
quedan bastantes
años
para que
eso suceda.
La
metedura
de pata
más
memorable
fue sin
duda su
apuesta
por los
NCs (Networks
PCs) o PC
tontos.
Su obsesión
por revitalizar
esta idea
es casi
tan grande
como la
de atrapar
a Bill Gates.
Un
Network
Computer
es una computadora
con mínima
memoria,
sin disco
duro y con
un procesador
de gama
baja, diseñada
para conectarse
a una red
local o
a Internet.
La idea
del Network
Computer
se apoya
en que muchos
usuarios
no necesitan
una máquina
especialmente
potente
y pueden
beber de
los recursos
de un servidor
o de Internet.
Esto además
reduce costes
y facilita
la administración
de los terminales
desde un
servidor
central,
sobre todo
en el caso
de las empresas.
Larry
Ellison
presentó
a bombo
y platillo
en febrero
de 1996
un prototipo
de su NC,
una máquina
que por
unos 500
dólares
permitía
navegar
por Internet,
recibir
y enviar
correo electrónico,
procesar
texto y
otras funciones
que no precisan
todas las
prestaciones
de un PC.
El NC de
Oracle empleaba
un sistema
operativo
propio llamado
NCOS.
Estos
PC tontos
sin disco
duro fracasaron
por múltiples
motivos:
no eran
tan baratos
como para
compensar
la pérdida
de prestaciones
de un PC,
eran difíciles
de ampliar,
no tenían
disco duro
(todos los
internautas
desean guardar
en algún
momento
y en algún
sitio los
documentos,
vídeos
o imágenes
que encuentran
en su deambular
por la Red),
navegar
en el televisor
es incómodo
y comprar
un monitor
es caro...
Pese
al fracaso,
Ellison
ha decidido
insistir
y ha presentado
hace poco
una nueva
versión
de su NC,
que en esta
ocasión
se llama
NIC (Network
Internet
Computer)
y cuesta
200 dólares.
Para salirse
con la suya
ha creado
una nueva
empresa
centrada
en estos
cacharros
llamada
Network
Internet
Computer
Inc.
Esta
es la última,
pero seguro
que no será
la última
aventura
en la que
se embarque
este carismático
y díscolo
multimillonario.
Compilación
Bibliográfica
y Traducción
Por Federico
Durán Soto
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