Pregunta
Mi
pareja desea tener sexo todos los días. ¿Cómo hago para que
él entienda que yo no deseo eso?
Mi
pareja desea tener sexo todos los días, pero hay veces en que yo no lo
deseo. Cuando yo le manifiesto esto, él me responde que lo haremos cuando
el quiera. ¿Cómo hago para que mi pareja entienda que no deseo tener
sexo con él todos los días?
Respuesta
Estimada
Lectora: Los ritmos y frecuencias sexuales son una de las condiciones que es preciso
armonizar en la vida sexual de la pareja y suele ocurrir que existan diferencias,
a veces significativas en la frecuencia del deseo de uno y otro miembro de la
pareja. Mas aún, resulta muy frecuente que este deseo se polarice y de
esta manera uno de los miembros (habitualmente el hombre) ocupa el lugar del deseo
muy frecuente y el otro miembro (habitualmente la mujer) ocupe el lugar del deseo
escaso o muy poco frecuente. Esta situación suele ser un tanto incómoda
para ambas partes, una de las cuales se siente permanentemente exigida y la otra
se siente permanentemente rechazada. Esta situación va generando y manteniendo
conductas de ambas partes que refuerzan las conductas del otro y mantienen el
ciclo. De este modo la conducta del que tiene alto deseo es permanentemente "leída"
por el otro como una conducta de búsqueda sexual , en tanto que la conducta
del otro es permanentemente vista como un rechazo o una evitación de los
encuentros sexuales.
Un
par de estrategias que podrían ser de utilidad para salir de este circulo
son la reversión del ciclo o la inversión de roles y la explicitación
del deseo o falta de deseo sexual.
La
primera de ellas consiste en invertir los roles del que desea y el que no desea,
a través de una búsqueda más activa de parte del que en general
ocupaba el rol pasivo. Esto habitualmente genera una compensación a modo
de un balancín y el otro pasa a disminuir su nivel de búsqueda porque
podríamos pensar que deja de ser el "único responsable de mantener
la sexualidad en la pareja" y pasa a ser una función compartida, además
de que probablemente disminuye sus sensaciones de rechazo de parte de su pareja.
La
explicitación de deseo o falta de deseo por su parte, consistiría
en clarificar y poner sobre la mesa los deseos cuando estos realmente se producen
comunicándolos en forma explícita, para evitar la generalización
de todas las conductas de l o tro como búsqueda o rechazo.
Esto
último está muy relacionado con la comunicación, que constituye
un elemento central en una vida sexual satisfactoria. Una comunicación
clara, cuidadosa y en el momento oportuno es la mejor manera de que tu pareja
entienda cuando tu no tienes deseo por él. Para poder hacer esto es preciso
ir construyendo con él, un lenguaje que les permita comunicarse fluidamente
con respecto a la sexualidad. Esta comunicación debe partir de ciertos
supuestos fundamentales. El primero es que comunicarse facilita una comprensión
y armonización sexual que vale la pena el esfuerzo. El segundo es que son
dos personas diferentes, con distintos gustos, necesidades e intereses y que por
lo tanto el hecho de no desear al otro, no constituye una ofensa o una falta de
cariño para el otro (aunque uno a veces lo sienta así) si no que
es parte de la individualidad y los ritmos de cada cual. El tercero es que la
comunicación no sólo debe darse frente a lo que no deseo, si no
también debe darse frente a lo que deseo para poder guiar las conductas
del otro, quien probablemente está muy interesado en satisfacer y lograr
dar placer a su pareja.
Me
parece que todas estas consideraciones permitirían resolver tu inquietud,
sin embargo, es posible que exista alguna problemática sexual más
arraigada en ustedes tales como un deseo sexual hiperactivo en él o un
deseo sexual hipoactivo en ti o incluso que existan ciertas condiciones ambientales
que estén interfiriendo la dinámica sexual por lo que de ser así
podría ser preciso que asistan en conjunto a una terapia sexual.
María Soledad Torres G.
Psicóloga