CÁLCULOS
RENALES
¿QUÉ ES?
Los
cálculos renales también conocidos como litiasis renal, son masas
duras como una piedra que se forman principalmente por la saturación de
sales en la orina y otras sustancias como el calcio y el ácido úrico
en los riñones o las vías urinarias. Su tamaño puede variar
desde 1 milímetro hasta 3 cm o más de diámetro, los más
pequeños no producen molestia alguna; sin embargo, los mayores causan dolor
intenso en la parte baja de la espalda que irradia hasta el abdomen y la pelvis.
CAUSAS
Entre
los factores que promueven la formación de los cálculos se pueden
citar:
Excesiva
pérdida de líquido a través del sudor.
Poca
ingestión de agua.
Dieta
alta en proteínas.
Exceso
de suplementos de calcio o de bicarbonato de sodio.
Ciertos
trastornos metabólicos.
Infecciones
en las vías urinarias como: cistitis, uretritis, pielonefritis y ureteritis.
SINTOMAS
Los
cálculos renales pueden provocar diversos síntomas, dependiendo
de su tamaño, composición y situación dentro del aparato
urinario. Generalmente, los más pequeños no producen síntomas
y en ocasiones son descubiertos por casualidad mientras se están formando
a través de un análisis de orina.
Aquellos
de mayor tamaño ocasionan síndromes específicos:
Cólico
nefrítico: Los cálculos del riñón pueden producir
una obstrucción en la salida de la orina produciendo un intenso dolor que
aparece en la zona renal (lumbar o espalda baja) y se irradia hacia el abdomen
y los genitales. Es un dolor intermitente y el paciente no encuentra ninguna postura
que le alivie; se asocia a nauseas, vómito, sudoración y sensación
de hinchazón abdominal.
PREVENCION
El
mejor de los cuidados para esta enfermedad es su prevención. Esta puede
realizarse de la siguiente manera:
Beber
3 litros de líquido al día.
Mantener
una dieta baja en calcio, sal y proteínas tales como carne roja y pescado,
ya que estos alimentos propician concentración de ácido úrico
en la orina.
Evitar
cualquier infección urinaria y en caso de tenerla acudir al médico
para tratarla correctamente y así evitar un problema mayor.
DIAGNOSTICO
Y TRATAMIENTO
Diagnóstico
El
dolor causado por los cálculos renales suele ser intenso, por lo que la
mayoría de los enfermos procuran inmediatamente acudir al médico.
Los síntomas que requieren de exploración médica son:
Orina
turbia o con olor desagradable.
Fiebre.
Escalofríos.
Debilidad.
Para
que el médico realice un diagnóstico adecuado, es necesario conocer
la ubicación y el tamaño de los cálculos, su composición
y la posible existencia de enfermedades que se asocien a su formación.
La
ubicación y el tamaño se determinan mediante:
Radiografías
Urografías
Ecografías
La
composición de los cálculos expulsados se determina mediante análisis
específicos y posteriormente, se estudia la presencia de enfermedades asociadas.
Tratamiento
Según
el tipo de cálculo, se prescribe el tratamiento adecuado:
Cuando los
cálculos son pequeños, no causan síntomas ni provocan infecciones
por lo que no suelen ser tratados, sin embargo, es recomendable beber abundantes
líquidos para favorecer la producción de orina que arrastre las
piedras o arenillas.
Los
cálculos menores a un centímetro pueden eliminarse según
la zona donde se encuentren, con ondas de ultrasonido que los pulveriza y los
arrastra con la orina al exterior.
Para
cálculos más grandes que obstruyen una vía urinaria suele
ser necesaria la intervención quirúrgica para extirparlos.
Una
técnica nueva consiste en romper los cálculos en trozos pequeños
usando ondas sonoras. Esta técnica se conoce como litotricia.