Anemia
Ferropénica
¿QUÉ ES?
Disminución
del número de células rojas sanguíneas en circulación,
y, o insuficiente cantidad de hemoglobina en ellas (suelen ir parejas).
La
anemia, como la fiebre, es un síntoma de otras afecciones.
Para tratarla
con eficacia es necesario encontrar la causa primaria.
CAUSAS
Reducción
en la absorción o ingesta de hierro o aumento en las necesidades de hierro.
Las causas en lactantes y niños pequeños incluyen:
Mala
alimentación (entre los 6 meses y los 2 años de edad, los niños
consumen grandes cantidades de leche en detrimento de alimentos ricos en hierro).
Nacimientos
prematuros (los niños prematuros suelen sufrir de carencia de hierro al
nacer).
Causas
en adolescentes y adultos:
"Estirones" durante el crecimiento.
Hemorragias
menstruales copiosas.
Embarazo.
Malabsorción.
Enfermedad
gastrointestinal sangrante, incluyendo el cáncer.
SINTOMAS
Los
síntomas de una anemia pronunciada son:
Cansancio
y debilidad.
Palidez,
especialmente en las manos y los bordes de los párpados inferiores.
Algunos
síntomas menos comunes incluyen:
Inflamación de la lengua.
Desvanecimiento.
Respiración
entrecortada.
Taquicardia.
En
un niño, comportamiento excesivamente tranquilo o retraimiento.
Pérdida
de apetito.
Molestias
intestinales.
Ganas
desmesuradas de comer hielo, pintura o porquería ("pica").
Susceptibilidad
a las infecciones.
FACTORES
DE RIESGO
Pobreza.
Edad
superior a los 60 años.
Enfermedad
digestiva sangrante reciente como:
úlcera,
diverticulitis,
colitis,
hemorroides o
tumores gastrointestinales.
PREVENCION
Mantenga
el consumo de hierro adecuado mediante una dieta bien equilibrada, si es necesario,
con suplementos de hierro.
En
lactantes con biberón, administre una fórmula reforzada con hierro.
DIAGNOSTICO
Y TRATAMIENTO
DIAGNÓSTICO:
Historial
y reconocimiento físico por un médico.
Análisis
de sangre, especialmente hematocrito, hemoglobina y recuento hemático.
Si
es preciso le buscarán indicios de sangrado oculto en las heces.
Visualización
del tracto digestivo, mediante endoscopia o rayos X.
TRATAMIENTO:
Medidas
generales
Lo
más importante en el tratamiento de una carencia de hierro es la corrección
de la causa primaria. La deficiencia de hierro se puede tratar con suplementos
de hierro.
En
circunstancias excepcionales, son necesarias transfusiones sanguíneas.
Medicación
Su
médico puede recetar suplementos de hierro:
Para
una mejor absorción, tome el hierro con el estómago vacío
(al menos media hora antes de las comidas).
Si
ello le provoca molestias intestinales, acompáñelo de una pequeña
cantidad de comida (excepto leche), o tómelo durante la comida, aunque
entonces deberá aumentar las dosis.
Si
está tomando otra medicación, asegúrese de que pasan más
de dos horas entre la toma del hierro y el resto de las medicinas. En casos extraordinarios,
la terapia marcial (con hierro) se realizará por vía parenteral,
aunque aumenta mucho las posibilidades de reacciones importantes.
Actividad
Sin restricciones.
Dieta
Los
adultos deben limitar la ingestión de leche a ½ litro diario, porque
ésta dificulta la absorción del hierro.
Tome
proteínas y alimentos de alto contenido en hierro, incluyendo carnes, alubias
y verduras de hoja verde.
Aumente
la fibra en su dieta, para prevenir el estreñimiento.
Avise
a su medico si
Tiene
náuseas, vómitos, diarrea severa o estreñimiento durante
el tratamiento.
POSIBLES
COMPLICACIONES
Confusión
con otro tipo de anemias.
Muy
raramente, la anemia provoca un funcionamiento acelerado del sistema circulatorio.
PRONOSTICO
Generalmente
se cura con suplementos de hierro, siempre que la causa primaria se identifique
y se pueda curar.