ARTRITIS
INFECCIOSA (Artritis séptica)
¿QUÉ ES?
Inflamación de una articulación
motivada por una infección.
Puede afectar a cualquier articulación,
sobre todo las más grandes, como la cadera, o las expuestas a traumatismos
como en la rodilla o en las manos.
CAUSAS
Invasión
de la articulación por gérmenes, generalmente bacterias (estreptococos,
estafilococos, gonococos, bacilos hemófilos o tubérculos), u hongos.
Los
gérmenes se introducen:
A
través de la sangre, como en la gonorrea o la tuberculosis.
Por proximidad
desde infecciones cerca de la articulación como furúnculos, celulitis
o infección en algún hueso.
Por inoculación directa,
a través de lesiones en la articulación incluyendo heridas perforadas
y abrasiones cutáneas.
SINTOMAS
Escalofríos
y fiebre (a veces alta).
Enrojecimiento, tumefacción, sensibilidad y
dolor (a menudo pulsátil) en la articulación afectada.
El dolor
puede extenderse a otras articulaciones.
Se agudiza con los movimientos.
Dolor
en las nalgas, muslos o ingles (a veces)
FACTORES
DE RIESGO
Adultos
de más de 60 años.
Enfermedad que reduzca las resistencias.
Infecciones
de transmisión sexual.
Diabetes mellitus.
Artritis reumatoide.
Uso
de drogas inmunosupresoras.
Cirugía en alguna articulación.
Inyecciones
en las articulaciones.
Consumo excesivo de alcohol.
Numerosas parejas sexuales.
Uso
de drogas que alteren la mente, especialmente las inyectadas.
Falta de higiene.
PREVENCION
Proteja
las articulaciones susceptibles, como la rodilla, durante las actividades que
impliquen peligro de lesión.
Busque rápidamente tratamiento para
cualquier infección.
El uso de aspirina y otras drogas intiinflamatorias
no esteroides para otras dolencias podría camuflar los signos de una inflamación
articular y demorar el diagnóstico.
DIAGNOSTICO
Y TRATAMIENTO
Diagnóstico
Historial
y reconocimiento físico por un médico.
Análisis de sangre,
cultivo de sangre y cultivo del líquido extraído de la articulación
infectada.
Rayos X de las articulaciones afectadas.
Tratamiento
Medidas
generales
Los
pilares básicos del tratamiento son:
Hospitalización
(frecuentemente) para reposo total y administración de antibióticos
por vía intravenosa.
Cirugía para drenar el líquido o
extraer el elemento causante de la infección.
Terapia física
después de la recuperación para recobrar el uso pleno de la articulación
infectada.
Medicación
Su
médico puede recetar:
Antibióticos
(a menudo intravenosos).
No interrumpa los antibióticos sin consultar
a su médico.
La infección puede volver a presentarse después
de que hayan desaparecido los síntomas.
Codeína o narcóticos
por períodos cortos, para aliviar el dolor.
Actividad
A
veces son necesarias férulas o escayolas para inmovilizar la articulación
afectada.
El movimiento retrasa la curación.
Después, la fisioterapia
puede ser necesaria para restaurar las funciones de la articulación.
Vuelva
gradualmente a sus actividades normales según vayan mejorando los síntomas.
Dieta
No
se requiere ninguna en especial.
Llame
al médico si...
Ocurre
lo siguiente durante la enfermedad:
La
temperatura sube a 39,4º.
Fatiga, dolor de cabeza, dolores musculares
y sudores.
Aparecen síntomas nuevos inexplicables. Las drogas usadas
en el tratamiento pueden producir efectos secundarios.
POSIBLES
COMPLICACIONES
Error
de diagnóstico como gota u otra afección no infecciosa, que retrase
el tratamiento con antibióticos.
Septicemia (paso de la infección
a la sangre).
Daño permanente a la articulación.
PRONOSTICO
Suele
curar con diagnóstico precoz y tratamiento.
La recuperación tarda
semanas o meses.
Un retraso en el tratamiento puede provocar daños graves
en la articulación y pérdida del movimiento, que requiera la sustitución
de la articulación.