Presidentes
de la Republica de Colombia
Enrique
Olaya Herrera - 1930-1934
Nació en Guateque, Boyacá en noviembre 12 de 1880 y murió
en Roma, febrero 18 de 1937. Presidente
de la República entre 1930 y 1934. Enrique Alfredo Olaya Herrera fue uno
de los estadistas más distinguidos de la generación del Centenario
en Colombia. Hijo
de Justiniano Olaya y Emperatriz Herrera, sus abuelos paternos fueron Rafael Olaya
y Dolores Ricaurte, y los maternos, Pedro José Herrera y Mónica
Medina. Tuvo dos hermanos: Leonidas y Joaquín. Nacidos entre los años
1880 y 1895, los miembros de la generación del Centenario presentaron su
mayor vigencia social entre los años 1925 y 1940. ntre sus más destacados
ideólogos y dirigentes, junto con Olaya Herrera, encontramos a Alfonso
López Pumarejo, Laureano Gómez, Eduardo Santos, Mariano Ospina Pérez,
Roberto Urdaneta Arbeláez, Luis López de Mesa, Luis Eduardo Nieto
Caballero y otros. Esta generación se formó y tuvo vigencia social
en una época en la cual se celebraron los centenarios históricos
de Colombia: Comuneros, revolución de 181U, centenario de la Campaña
Libertadora y otros.
Tan
grandes celebraciones hicieron reflexionar y evaluar el desenvolvimiento histórico
de Colombia en sus cien años de vida nacional independiente y, en la misma
forma, buscar el camino de la renovación y el despertar hacia la modernización,
para llevar a Colombia a una verdadera "era del progreso económico
y material". Ellos se formaron en un ambiente intelectual de inconformismo
y erudición; les correspondió actuar en la guerra de los Mil Días,
y en un país pobre y rural que reclamaba fuerzas de renovación.
Por ello, su principal problema fue modernizar a Colombia y transformarla de un
mundo rural en un mundo urbano; así mismo, tecnificarla para llegar a la
era del progreso y el desarrollo económico. Olaya
Herrera hizo sus estudios primarios en la escuela pública de Guateque,
al lado de sus padres. Su madre, quien gustaba de escribir en prosa sencilla y
muy castiza, influyó mucho en su estilo intelectual. Su padre, médico
graduado, no ejercía su profesión pues se dedicaba al comercio y
la agricultura. Se recuerda a Olaya Herrera como el "periodista niño
de Guateque", pues cuando tenía 12 años fundó y dirigió
el pequeño periódico El Patriota, con el cual obtuvo canje con varios
periódicos de Colombia, entre ellos, El Espectador de Medellín.
Precisamente los Cano propusieron una suscripción popular para adquirir
una pequeña imprenta con destino al "periodista niño".
Olaya realizó sus estudios universitarios en la Universidad Republicana.
Allí tuvo las enseñanzas de juristas destacados como Diego Mendoza
Pérez, Juan Manuel Rudas, Ignacio V. Espinosa, Carlos Arturo Torres, José
Camacho Carrizosa y otros. En la Universidad fundó el semanario El Estudiante,
un periódico escrito a mano que circulaba entre los alumnos. Allí
hizo ataques a la Regeneración, comentó la política colombiana
e internacional y escribió la crónica universitaria. Ingresó
al periodismo activo realizando reportajes para el periódico El Autonomista,
de Rafael Uribe Uribe y Ricardo Tirado Macías. En sus vacaciones estudiantiles
fundó en Guateque el periódico El soldado cubano, con el cual hizo
un ambiente favorable a la independencia de Cuba y a las ideas libertarias de
José Martí. Esto señala que los centenaristas, como Olaya
Herrera, fueron periodistas por vocación y unieron la experiencia periodística
a la carrera política. Como
la mayor parte de los centenaristas, Enrique Olaya Herrera inició sus actuaciones
políticas en la guerra de los Mil Días, cuando algunas universidades
y colegios cerraron sus aulas y permitieron que sus profesores y alumnos prestaran
servicio en las filas partidistas liberales o conservadoras. Olaya y otros miembros
de la Universidad Republicana acudieron a las filas liberales y lucharon en los
diferentes frentes de campaña. Olaya se unió a las huestes revolucionarias
del general Cenón Figueredo, en condición de abanderado liberal. Se
recuerda su participación en la acción de Nocaima, llevando la bandera
y envuelto en su bayetón rojo. Cuando terminó la guerra, Olaya continuó
sus estudios, culminando su carrera de Derecho con la tesis La liberación
condicional, la cual fue publicada por la Universidad Republicana. En 1904 obtuvo
el título de doctor en Jurisprudencia, y a fines de 1906 salió para
Bélgica, donde se especializó en diplomacia y sociología
en la Universidad Libre de Bruselas. Por ello, su mayor actividad estuvo orientada
a la diplomacia, la política y el periodismo.
Después de sus estudios en Bélgica, a su regreso al país
Olaya Herrera entró a formar parte de la campaña contra el gobierno
del general Rafael Reyes, cuando la opinión pública expresaba sus
ideas sobre los tratados de Colombia con los Estados Unidos y Panamá. El
13 de marzo de 1909, Olaya arengó a la multitud en términos vehementes,
caracterizándose como un verdadero "tribuno del pueblo", ante
la presencia de los líderes más destacados del liberalismo. Entraba
así en aquella campaña contra la dictadura, iniciada por Nicolás
Esguerra, José Vicente Concha y Miguel Abadía Méndez, la
cual culminó con la renuncia del general Reyes, el 16 de marzo de 1909,
y el encargo del mando al general Jorge Holguín; esto es lo que se ha llamado
movimiento del "Trecemarcismo" contra la dictadura de Reyes. Olaya fue
elegido en 1910 como miembro de la Asamblea Constituyente para la reforma de la
Constitución de 1886; representó al Departamento de Quesada.
Sus
compañeros de partido fueron Rafael Uribe Uribe, Benjamín Herrera,
Gabriel Vargas Santos, Nicolás Esguerra, Tomás O. Eastman, Carmelo
Arango y Tomás Quevedo Alvarez. Entre
los conservadores, participaron los diputados Carlos E. Restrepo, José
Vicente Concha, Pedro Nel Ospina, Guillermo Valencia, Emilio Forero, Hernando
Holguín, Abel Carbonell, Pedro M. Carreño y Guillermo Quintero Calderón.
Se inició así un período de conciliación, tolerancia
política, espíritu de transacción y un sentido nacional republicano.
La conciliación política fue propuesta por un grupo de colombianos
encabezado por el antioqueño Carlos E. Restrepo, quien ejerció la
Presidencia de la República en el período comprendido entre 1910
y 1914. Olaya Herrera contribuyó eficazmente para la elección de
Carlos E. Restrepo en esos años de conciliación nacional, cuando
se conformó el llamado Partido Republicano, cuya bandera fue la conciliación
entre los partidos y la reforma constitucional encaminada a corregir los errores
de la Constitución de 1886. El republicanismo se presentó como una
síntesis de los partidos políticos, con un espíritu de paz
y de unidad política.
En 1911 Olaya Herrera contrajo matrimonio con doña María Teresa
Londoño Sáenz, hija de Andrés Londoño y Manuela Sáenz
Pinzón. Tuvieron dos hijas: María, casada con Jorge Cárdenas
Núñez, y Lucía, casada con Manuel Aya Schroeder. El presidente
Carlos E. Restrepo nombró a Olaya primer ministro de Relaciones Exteriores,
mediante decreto 699 del 7 de agosto de 1910. Olaya regentó este ministerio
hasta el 23 de noviembre de 1911, y lo volvió a ocupar durante la administración
del presidente Jorge Holguín, en 1921, hasta el 4 de enero de 1922; además,
ocupó el cargo de ministro de Agricultura en la misma administración.
En la década de los veinte, Olaya Herrera colaboró en el Parlamento
y la diplomacia. Siendo canciller, durante la presidencia del general Holguín,
obtuvo la aprobación del tratado con Estados Unidos, cuya amistad y acercamiento
propició. En 1922 aceptó la legación diplomática en
Washington, en la cual se desempeñó durante ocho años, manejando
con gran empeño los problemas de Colombia con Estados Unidos.
Hacia
1930, los dirigentes liberales consideraron que Enrique Olaya Herrera era el estadista
más apropiado para llevar al liberalismo al poder, después de la
hegemonía de la Regeneración. Así, el 22 de enero de 1930
su candidatura fue inscrita por un grupo de amigos liberales y conservadores en
la ciudad de Puerto Berrío. Dos días después Olaya hizo su
entrada en Bogotá, donde fue recibido en forma delirante por el liberalismo.
Su triunfo llegó el 9 de febrero de 1930, cuando las elecciones dieron
el siguiente resultado: 369 962 votos por Enrique Olaya Herrera, 240 284 votos
por Guillermo Valencia y 213 417 votos por Alfredo Vázquez Cobo. El sector
de avanzada del conservatismo adhirió a la candidatura de Olaya Herrera,
entre ellos especialmente los republicanos, encabezados por el ex presidente Carlos
E. Restrepo. El
movimiento liberal fue encabezado por Alfonso López Pumarejo, quien estimuló
a su partido con la célebre frase: "El liberalismo debe prepararse
para asumir el poder". Olaya Herrera ocupó la Presidencia de la República
durante el cuatrienio 1930-1934. Inició la Hegemonía Liberal de
las décadas del treinta y cuarenta. Entre sus ministros destacados estuvieron
Carlos E. Restrepo, Eduardo Santos, Francisco José Chaux, Tulio Enrique
Tascón, Abel Carbonell, Fabio Lozano Torrijos, Alfonso Araújo, Jaime
Jaramillo Arango, Carlos Arango Vélez, Gabriel Turbay, Sinforoso Ocampo,
Raimundo Rivas, Esteban Jaramillo y otros. El liberalismo que Llegó al
poder con Olaya presentó al país cambios fundamentales en relación
con sus nuevas tendencias del liberalismo social. Su mayor interés estaba
en los problemas y reformas sociales: legislación obrera, asistencia pública,
protección al obrero y al campesino y otros. Sin
embargo, el presidente Olaya tuvo que afrontar el grave problema económico
que llevó al país al derrumbamiento de capitales, después
de la Gran Depresión de 1929, que fue mundial y tuvo repercusiones en Colombia
y los demás países americanos. Olaya Herrera inició en la
década del treinta el ciclo del proteccionismo nacional, con el cual se
fomentó el desarrollo de la industria colombiana con capitales nacionales,
para hacer de ella la base de los estímulos desarrollistas. Se imprimió
un desarrollo hacia adentro, con fundamento en el mercado nacional y la expansión
de la demanda interna. Se presentó un descenso apreciable en las importaciones
y un gran estímulo a la industria nacional. Los precios del café
en el mercado internacional descendieron vertiginosamente, y se suspendieron repentinamente
los capitales extranjeros en Colombia, los cuales se fugaron de nuevo al exterior.
Esta tendencia proteccionista generó una conciencia nacionalista que hizo
virar al país del librecambismo decimonónico al proteccionismo de
la década del treinta. Durante el gobierno del presidente Alfonso López
Pumarejo, que sucedió a Olaya, se fortaleció esta tendencia. El
gobierno de Olaya Herrera fue recibido en un ambiente de optimismo, después
del pesimismo que imprimió al país la Gran Depresión de 1929.
A Olaya le correspondió orientar al país hacia una política
de concentración nacional y, al mismo tiempo, tuvo que afrontar el conflicto
con el Perú. En septiembre de 1932 el puerto de Leticia fue tomado por
soldados peruanos; el general Alfredo Vázquez Cobo fue llamado para dirigir
las operaciones armadas de Colombia. En un ambiente de solidaridad nacional, el
pueblo colombiano colaboró con dinero y joyas para financiar la guerra.
Después de varios enfrentamientos, la guerra colomboperuana terminó
con la firma del protocolo de Río de Janeiro en 1934. Durante su gobierno,
Olaya Herrera fomentó la industria nacional, se preocupó por la
construcción de carreteras y ferrocarriles, estimuló la educación
pública y, en especial, el progreso del magisterio. Estimuló la
producción de petróleo en el Catatumbo, se terminaron las obras
de Bocas de Ceniza v se hicieron construcciones en los puertos de Barranquilla
y Buenayentura. También
se realizaron importantes obras en la ciudad de Bogotá, por lo cual las
gentes le rindieron un gran homenaje cuando entregó el gobierno al presidente
López Pumarejo. El gobierno del presidente Olaya fundó la Caja de
Crédito Agrario, Industrial y Minero, con el fin de ayudar a los pequeños
agricultores. En la misma forma, mediante el decreto 711 de 1932, fundó
el Banco Central Hipotecario para la financiación de las viviendas de tipo
medio. Para el fortalecimiento de la producción y exportación del
café, se creó la Federación Nacional de Cafeteros. Su gobierno
se interesó por las reformas laborales en beneficio de los trabajadores;
se dictaron leyes de protección a la infancia, el descanso dominical y
las vacaciones remuneradas; los trabajadores tuvieron algunas conquistas: la inembargabilidad
parcial de los salarios, la ampliación del seguro de vida obligatorio,
la reglamentación de las sociedades cooperativas, el estímulo al
empleo a través de obras públicas, la jornada de ocho horas de trabajo
y otras medidas. En
los dos primeros años de gobierno se manifestó la violencia en algunas
regiones de Colombia, en especial en Boyacá y Santander, inicialmente motivada
por factores políticos. Los pueblos de mayor problema fueron Chiquinquirá
y el occidente de Boyacá, el norte en la región de Guicán,
la provincia de García Rovira en Santander y algunos pueblos de Norte de
Santander; la burocracia conservadora de la provincia defendía sus cargos
públicos contra las nuevas autoridades liberales. El presidente Enrique
Olaya Herrera culminó su mandato en 1934, y continuó su vida pública
como ministro de Relaciones Exteriores en 1935, en el gobierno del presidente
Alfonso López Pumarejo. Después fue designado embajador ante la
Santa Sede en Roma, donde murió, el 18 de febrero de 1937, en el desempeño
de este cargo. Trasladados sus restos a Bogotá, recibieron emocionados
honores a su memoria. Como exponente destacado de la generación del Centenario,
Enrique Olaya Herrera legó a los colombianos su espíritu conciliador
y de unidad republicana, cuya proyección encontramos en las tendencias
de unión entre los partidos políticos |