PROCERES
DE LA PATRIA
Francisco
José de Caldas (1771 - 1816)
Naturalista
y geógrafo colombiano nacido en Popayán,
de noble familia. Empezó estudios en el seminario
de esa ciudad y los terminó en el Colegio del Rosario,
donde recibió el título de abogado.
Pero se consagró totalmente a las matemáticas,
la astronomía y las ciencias naturales, en las que
hizo tantos adelantos que llegó a ser reconocido
y a su vez llamado "El Sabio Caldas".
Caldas
tomó parte en diversas expediciones científicas
, entre ellas la de Celestino
Mutis y la de Humboldt. Recorrió gran
parte del Nuevo Reino estudiando sus riquezas: clasificó
las quinas, hizo un herbario de un gran volumen de plantas,
midió bastantes alturas por medio del agua y del
barómetro, hizo muchas observaciones meteorológicas,
levantó varios mapas entre ellos el de Perú,
trazando y señalando las cumbres andinas.
En
1805 Mutis confió
a Caldas la dirección del Observatorio Astronómico.
El ilustre payanés llevó a cabo trabajos de
importancia, como el de haber montado los instrumentos obsequiados
por el propio Mutis
y por don José Ignacio de Pombo, cartagenero aficionado
también a la observación de los fenómenos
celestes. No faltaron intrigantes que quisieron reemplazar
a Caldas en el Observatorio pero no lo consiguieron.
Con
la consagración que le era propia el sabio se dedicó
al desarrollo de las labores encomendadas. Como producto
de sus primeras observaciones hizo una memoria de ellas
al Virrey, en la cual pedía libros, papel, instrumentos
y materiales para el estudio y los experimentos concernientes.
Acompañó a Humboldt en sus viajes científicos
por el territorio del Cauca.
Caldas
fundó el Seminario del Nuevo Reino de Granada entre
los años de 1808 y 1809, el cual tenia un carácter
puramente científico y en 1810 , junto con otras
personas ilustres ,creó el Diario Político
de Santa
Fe, desde cuyas páginas defendió el movimiento
independentista.
Fué
un escritor elegante. Sus tratados científicos más
importantes son: "El estado de la geografía
del virreinato con relación a la economía
y al comercio" (1807) , y "El influjo del
clima sobre los seres organizados" (1808) .
La
guerra de independencia comprometió a Caldas
como a todos los patriotas ilustres. Estando en Antioquia
y siendo coronel de ingenieros, bajo su dirección
se fundieron cañones y se fabricaron pólvora
y municiones, de modo que en poco tiempo hubo artillería
de montaña para el servicio de la revolución.
Entre
otras obras, publicó La Memoria sobre la Nivelación
de las Plantas del Ecuador, Historia de Nuestra Revolución,
Educación de Menores, Importancia del Cultivo de
la Cochinilla y Chinchografía y Geografía
de los Arboles de Quina.
Caldas
figuró entre los mártires de la patria.
En 1816 los españoles lo fusilaron en la plazuela
de San Francisco (hoy Parque de Santander). Como tenía
en preparación algunas obras científicas,
pidió aplazar su fusilamiento para terminarlas, pero
no fue atendido y a sus súplicas contestó
Morillo cínicamente: "España no necesita
sabios". Su cadáver fue sepultado en la
iglesia de la Veracruz, que es actualmente Panteón
Nacional; después sus despojos fueron trasladados
a Popayán y depositados en la Iglesia de
San José.
"Caldas
fué víctima de la ignorante ferocidad de un
soldado a quien en mala hora confió España
la pacificación de sus provincias ultramarinas. España
le debe un monumento expiatorio". (Menéndez
Pelayo)