LA
BATALLA DE BOYACA
El
sábado 7 de agosto en la mañana, el
ejército realista desde Motavita inició
su desplazamiento hacia Santafé de Bogotá.
Su objetivo era llegar a la capital para unir sus fuerzas
con las del virrey Sámano y organizar un frente militar
contra Bolívar
y el ejército libertador. Escogieron la vía
por el Puente de Boyacá en el camino real,
con dirección a la capital del Virreinato.
El
ejército libertador, que ocupó a Tunja
desde el 5 de agosto, quería impedir a toda costa
esa maniobra. Las dos fuerzas se encontraron en el campo
de Boyacá. El ejército libertador estaba conformado
por 2.850 combatientes al mando del general Simón
Bolívar. La vanguardia patriota estaba comandada
por el general Francisco
de Paula Santander y la retaguardia, por el general
José Antonio Anzoátegui. El general
Carlos Soublette era el jefe del estado mayor. Las tropas
estaban compuestas por venezolanos, granadinos y algunos
grupos extranjeros, como la legión británica.
Sus integrantes eran criollos, mestizos, mulatos, zambos,
negros e indígenas, generalmente gentes pobres,
escasas de alimentos y vestidos, llamados por las autoridades
españolas "insurgentes". El ejército
tuvo mucho apoyo popular de los granadinos, y en
especial de los campesinos de Tunja.
El
ejército realista estaba conformado por 2.670
soldados, de los cuales 2.300 eran de infantería,
350 de caballería y 20 de artillería.
Éste pertenecía a la tercera división
del Ejército Expedicionario de la Reconquista. Su
comandante general era el coronel José María
Barreiro; el jefe del estado mayor, el coronel Sebastián
Díaz, y la vanguardia estaba comandada por el coronel
Francisco Jiménez.
Desde
el alto de San Lázaro en Tunja, el
Libertador y el estado mayor observaron los movimientos
del Ejército realista. A las 10 de la mañana
ordenaron impedir el paso por el Puente de Boyacá,
en el cual confluyen los dos caminos: el de Samacá,
utilizado por los realistas desde Motavita y el camino real,
utilizado por los patriotas.
A
las 2 de la tarde la descubierta del Ejército patriota,
encomendada al capitán Andrés Ibarra con sus
jinetes, descendió del Boquerón de El Tobal
y llegó hasta la Casa de Teja y sus alrededores,
donde se enfrentó a la vanguardia realista que estaba
en pleno almuerzo. El general Francisco
de Paula Santander inició con la vanguardia el
combate, y puso en retroceso a la vanguardia realista hasta
el Puente de Boyacá, donde estaba fuerte en la orilla
opuesta del río Teatinos.
En
ese momento llegó al campo de Boyacá el grueso
de la división de Barreiro por el camino de Samacá
y se enfrentó a la retaguardia patriota comandada
por el general Anzoátegui. En esos momentos llegó
a la casa de Teja el Libertador
Bolívar, quien se ubicó en una colina
equidistante entre el puente y la casa. Así dice
el coronel Antonio Obando en sus Apuntamientos para la historia:
"El general Bolívar con nuestra retaguardia
siguió el movimiento de Barreiro y se formó
un frente al lado opuesto del río".
A
las 3 de la tarde la acción militar era intensa en
dos combates simultáneos: las dos vanguardias en
los alrededores del puente y el grueso de los ejércitos
en la planicie hacia el camino de Samacá. Las fuerzas
patriotas tenían unidad y facilidad en las comunicaciones;
en cambio, las realistas estaban incomunicadas y
separadas por el Teatinos y la vanguardia patriota.
Los
soldados de esta presionaron con heroísmo
contra las fuerzas de Barreiro. La infantería patriota,
con perfecta disciplina y asombrosa actividad militar, hizo
un movimiento rápido y envolvente. Por su parte,
el coronel Juan José Rondón con sus lanceros
de Llano Arriba recibió la orden de atacar por el
centro al ejército realista. Los lanceros de Rondón
arremetieron con ímpetu a la infantería realista,
que incapaz de resistir retrocedió en desorden. Un
escuadrón de la caballería realista huyó
por el camino de Samacá sin presentar resistencia.
Asimismo, los patriotas aniquilaron al Batallón 2
de Dragones del ejército español.
Por
su parte Santander
ordenó a las guías de Casanare, guiados por
José María Ruiz, pasar al riachuelo Teatinos
para volver por la espalda a la vanguardia realista. Los
patriotas treparon por los escarpados lugares llenos de
matorrales y se presentaron de improviso para envolver por
la espalda a la vanguardia realista comandada por el coronel
Francisco Jiménez. Dos escuadrones de españoles
se enfrentaron a los llaneros, pero fueron derrotados. El
general Santander
aprovechó el desconcierto del enemigo para lanzar
sobre el Puente de Boyacá a los batallones
Cazadores y Primero de Línea, comandados por los
tenientes coroneles Joaquín París y Antonio
Obando. La vanguardia patriota pasó a la orilla
derecha del río Teatinos o Boyacá y se tomó
el Puente, el objetivo de la contienda.
El
coronel Barreiro siguió combatiendo a la defensiva.
Trató de rehacer su infantería en otra altura,
pero la rapidez de las tropas patriotas cerró aquel
anillo de fuego, por lo cual la retaguardia realista, cercada
por todas partes, tuvo que rendirse. Así mismo se
rindió la vanguardia ante la fuerza militar de la
patriota, con su comandante Santander,
considerado el 'Héroe de Boyacá'. La
batalla terminó a las 4 de la tarde del 7 de agosto
de 1819. Murieron más de 100 realistas, entre ellos
el coronel Juan Tolrá y el comandante Salazar,
y 150 quedaron heridos. De los patriotas murieron 13 soldados,
entre ellos el capellán de la vanguardia, Fray Ignacio
Díaz, y 53 quedaron heridos.
En
la noche del 7 de agosto, un niño héroe de
12 años, Pedro Pascasio Martínez, quien no
se dejó sobornar por monedas de oro, hizo prisionero
a Barreiro y lo entregó a Bolívar
en la casa de Teja. El niño fue ascendido a sargento
por el Libertador y recibió una gratificación
de 100 pesos. Los principales jefes realistas y 1.600
soldados fueron hechos prisioneros.
En
Ventaquemada el 8 de agosto, el general Carlos Soublette
expidió el Boletín Nº 4 sobre la Batalla
de Boyacá. El Libertador dictó el decreto
de la 'Orden de Boyacá' para enaltecer a todos
los batallones y escuadrones que participaron en la memorable
batalla.
Con
este enfrentamiento culminó la Campaña Libertadora
de 1819, realizada en su corto período de 77 días,
desde el 23 de mayo, cuando el Libertador
Simón Bolívar expuso el plan en la aldea
de los Setenta ante los jefes del ejército patriota,
siguiendo un itinerario militar desde los Llanos
de Casanare, la Cordillera
de los Andes y las tierras de la antigua providencia
de Tunja,
el cual culminó en el Puente de Boyacá.
En
el puente sobre la quebrada Teatinos se selló la
independencia de
Colombia. Por
la forma feroz como combatió a los españoles,
Santander fue considerado
el 'Héroe de Boyacá'
La
Batalla de Boyacá se convirtió en la piedra
angular de la independencia del norte de Suramérica,
que llevó a los triunfos de las batallas de Carabobo
en Venezuela, Pichincha en Ecuador y Junín Ayacucho
en el Perú y Alto Perú o Bolivia.
Por
Javier Ocampo López
*Arquitecto,
director de la maestría de historia y teoría
del arte y la arquitectura de la Universidad Nacional