INSTAURACION
DE LA NUEVA REPUBLICA
Cuando
Napoleón invade España, el repudio popular
- allá y aquí - al Pacto de Bayona (l.808),
por el cual se protocolizó la abdicación de
Carlos IV, hace la coyuntura favorable al ánimo independentista.
Había
de antaño malestares de diverso tipo: la exclusión
de los criollos de toda participación en el gobierno;
el peso excesivo de los impuestos; el monopolio del comercio
que desazonaba a ingleses, holandeses y franceses, y que
generaba además factores estructurales de recesión;
y el absolutismo, que campeaba a contracorriente de las
nuevas ideas liberales.
En
Julio de 1.810 se produjo en Santa Fe un alzamiento detonado
por motivos más bien triviales ( se los recuerda
en "la
Casa del Florero", esquina de la Plaza Mayor
y lugar de los incidentes), que llevó a declarar
Cabildo Abierto, a deponer al Virrey y a suscribir un
Acta de Independencia, replicada en otras capitales
y en las provincias.
Instalados
los criollos en el poder, en lugar de cerrar filas alrededor
de unos objetivos de unidad y defensa, disputan entre partidarios
del legitimismo en favor del rey ausente, y quienes abogan
por terminar todo vínculo con España. Resuelto
el debate en favor de los segundos, se plantea un enfrentamiento
mayor entre defensores de federalismo y centralismo,
a cuya causa se desata la primera guerra civil.
Todavía
ésta no ha sido plenamente superada cuando el Congreso
granadino recoge a Simón
Bolívar, un oficial caraqueño que llega
derrotado a Cartagena,
donde coopera en someter algunos focos de resistencia realistas.
Con un ejército que el Congreso granadino
le confía, Bolívar libera a Venezuela en una
brillante y corta campaña.
Poco
después, la derrota de los franceses en Europa hace
que Fernando VII sea repuesto en el trono español.
El monarca no se aviene a forma alguna de negociación
con las antiguas colonias y se inicia la Reconquista.
Pablo
Morillo sitia a Cartagena,
asciende a Santa
Fé, abate a los patriotas y reinstaura el Virreinato
en l.816. Vienen la cárcel o el fusilamiento de los
líderes granadinos y el exilio de Bolívar
en Jamaica.
Mientras Santander
reorganiza en los llanos
de Casanare un nuevo ejército y Páez combate
en el Apure, Bolívar obtiene ayuda del régimen
independiente de Haití para embarcarse de regreso,
pero fracasa.
Luego,
con apoyo de los ingleses en armas y tropas reinicia la
guerra en el Orinoco
en l.817, unificando alrededor suyo el mando. Deja a Páez
en Venezuela y en compañía de Santander enfrenta
a Barreiro, lugarteniente de Morillo, a quien derrotarìa
en Boyacá
en Agosto de l.819.