LA
COLONIA - ANTECEDENTES
El
contingente humano que realizò la Conquista
se componìa de soldados cazafortunas, curas y
funcionarios recaudadores. Traían fresca la lucha
secular contra los moros y la expulsión de
los judíos por los Reyes Católicos,
dos comunidades que tenían hasta la víspera
del Descubrimiento cultura e importancia de verdaderas naciones
partícipes de la España medieval. De consiguiente,
los conquistadores
-herederos legítimos de los cruzados- sabían
más de guerra y de tropelías filosófico-rapaces,
que de comercio o del cultivo de la tierra.
Eran
en su mayoría castellanos, extremeños y
andaluces, fundamentalistas católicos, iletrados,
pastores de ovejas, ancestralmente ajenos del
mar y del resto de Europa. Inicialmente no hubo mucho
quién quisiera o supiera ser colono. Pocos
trajeron mujer y familia, puesto que la idea era regresar
pronto y ricos a España. Como resultado, la
avaricia y la lujuria fueron su ética frente a los
nativos; el choque de ambiciones su ética entre si.
Todo ello bajo el manto de una religión militante,
por lo general benévola en el trato físico
de los indios, pero del todo intransigente con respecto
a sus culturas.
En
esta medio nacìa La Colonia - cuyo punto de
partida fuè la creación por parte del Emperador
Carlos V de la "Real
Audiencia" de Santa Fe, en l.550 -, un síndrome
que marcará la vida nacional: el "rabulismo",
especie de monserga jurisconsulta atrincherada en códigos
y leyes; y su secuela, una casta de "golillas"
vividores de pleitos, que hará por siempre la segunda
voz en el coro de violencia. El Estado se impone desde el
inicio como autoridad judicial, antes que como administrador.
Por su parte, la Iglesia regirá la vida espiritual
a través de otro tribunal, el Santo Oficio ( Cartagena,
1.610 ), otro escenario que avivará un ambiente donde
van a predominar los hacedores de leyes, los jueces y los
abogados.
Los
Oidores de la Real
Audiencia gobiernan el Nuevo Reino hasta 1.564, cuando
se crea la figura del Presidente, vigente hasta 1.717. En
este período se consolidan las nuevas instituciones
(encomiendas, resguardos, tributos, mita, reducciones, adoctrinamiento
forzado, diezmos). Con la llegada de los Borbones al trono
de los Austrias, Felipe V establece a comienzos del Siglo
XVIII el Virreinato de la Nueva Granada, régimen
que se prolongará hasta la Independencia.
( Hacia el fin de ese siglo la Gobernación de Cartagena
intervino por encargo real en la defensa de la costa centroamericana
y allí se mantuvo hasta la Independencia, motivo
por el cual hace parte de Colombia
el Archipiélago de San
Andrés.)
La
historia colonial transcurre con el progresivo vasallaje
de los indígenas rebeldes, la importación
de esclavos africanos para explotar las minas y construir
fortificaciones contra las acometidas de corsarios en todo
el litoral
Caribe, el monopolio del comercio por la Casa de
Contratación ( hasta l.590) y el desestímulo
a la producción agrícola y a las artesanías,
mantenidas en nivel de autoabastecimiento, con excepciones
pocas y temporales: cueros, añil, cacao, tabaco,
maderas, algodón, quina.
Entre
tanto, el arte vive en función de la liturgia. La
teología, la caza de brujas y el eurocentrismo son
los pilares de la vida intelectual. Un contraste relevante
fue la Expedición
Botánica, cuna del espíritu científico
y del pensamiento de la Ilustración que contagia
a una docena de investigadores criollos, en vísperas
de la Independencia.
Como
gran preludio del proceso emancipador se produjo una grave
revuelta en l.781 en el centro-oriente del país (Santanderes
y Boyacá
actuales), que se esparció por Antioquia
y otras comarcas, contra los nuevos tributos. Contemporáneamente
hubo alzamientos similares en las demás colonias,
como el de Túpac Amaru en el Perú. Avanzaba
por su parte la Revolución Norteamericana y a poco
se desencadenó la Francesa: había pues un
clima universal de cambios. La sangrienta represión
desatada contra los líderes
comuneros, ante quienes la autoridad virreinal había
capitulado con argucias para obtener su desmovilización,
creó el germen
revolucionario que habría de fructificar pocas
décadas más tarde.