FUNDACIÓN
DE SANTA MARTA
Julio
29 de 1525
Cabeza de playa
Santa
Marta fue la primera urbe fundada por los conquistadores
españoles que perduró en Suramérica
y el punto de partida para la conquista
y colonización de Colombia.
Por
Por Alberto Saldarriaga Roa *
Desde
tiempos inmemoriales la fundación de una ciudad es
un hecho significativo en la historia de las sociedades
humanas. A partir del siglo XVI y hasta los comienzos del
XIX la corona española dio especial importancia a
la fundación de ciudades en el territorio americano,
al punto de llegar a ser este el más ambicioso proyecto
urbanizador llevado a cabo en la historia de las conquistas
territoriales del mundo. La fundación de Santa
Marta hizo parte de ese proyecto y, por su localización
y fecha, es uno de sus hitos más destacados en la
historia del poblamiento americano y en la historia de Colombia.
La
ocupación permanente del territorio americano por
parte de los conquistadores españoles se inició
en las islas del Caribe a comienzos del siglo XVI y gradualmente
se extendió a tierra firme. La actual costa
caribe de Colombia, desde la península de La
Guajira hasta el golfo de Urabá,
fue objeto de reconocimiento por parte de expediciones españolas
desde 1499. En una de las primeras expediciones costeras
se descubrió y bautizó la bahía de
Santa
Marta, la que posteriormente fue escenario de varias
incursiones destinadas principalmente a capturar indígenas
para llevarlos como esclavos a los asentamientos españoles
en las islas del Caribe. La belicosidad de los pobladores
de la bahía y sus áreas circunvecinas fue
durante años un obstáculo para la permanencia
de los expedicionarios.
La
región en la que se localiza la bahía
de Santa Marta fue densamente poblada por grupos nativos
antes del arribo de los conquistadores
españoles. El principal de esos grupos fue el de
los Tairona, cuya organización socioespacial dejó
algunos de los vestigios urbanos más notables del
período prehispánico. En sus estudios sobre
las culturas indígenas del período prehispánico,
el arqueólogo Gerardo Reichel-Dolmatoff incluyó
a los Tairona como una de las confederaciones de aldeas
existentes en el territorio colombiano a comienzos del siglo
XV. La alta densidad de población de la Sierra
Nevada y sus estribaciones fue, desafortunadamente,
uno de los atractivos para los conquistadores interesados
en el mercado de esclavos. Las excelentes condiciones geográficas
de la bahía, por su parte, favorecieron su escogencia
como lugar de asentamiento para esos conquistadores.
El
adelantado
Rodrigo
de Bastidas, fundador de Santa
Marta, era un comerciante sevillano llegado a América
a comienzos del siglo XVI. Gracias a una primera capitulación
firmada con la corona española en 1500, recorrió
en 1501, en compañía de Juan de La Cosa, la
costa colombiana desde la península de La Guajira
hacia occidente, hasta llegar a Urabá.
En el recorrido, además de la bahía de Santa
Marta, descubrieron la desembocadura del río
Magdalena y la bahía de Cartagena.
Desde 1502 se radicó en Santo Domingo donde manejaba
haciendas y comerciaba con bienes y esclavos. En el primer
tomo de la Historia
de Colombia de Jorge Orlando Melo, publicado en 1977,
se registra con bastante detalle el proceso de conquista
de la región a partir de otra capitulación
firmada en 1524, en la que se le otorgó a Bastidas
el título de "gobernador, capitán general
y adelantado" de la provincia comprendida entre el
Cabo de la Vela y la desembocadura del río Magdalena,
territorio descubierto por él 23 años antes.
Las
obligaciones impuestas en la capitulación, entre
ellas la de llevar consigo 50 pobladores, entre ellos algunos
con sus cónyuges y animales de cría, señalan
el interés de la corona por establecer una base permanente
en tierra firme. Los intentos anteriores había sido
ocupaciones transitorias. Dos de ellas fundadas en territorio
colombiano en 1510, San Sebastián de Urabá
y Santa María de la Antigua, fueron temporalmente
importantes, sobre todo para la conquista posterior de Panamá
y del Perú. La fundación de Santa
Marta inició un nuevo período en la ocupación
del continente por grupos de pobladores españoles.
Hay
algunas discrepancias respecto al año exacto de la
fundación de Santa Marta. En la mayoría de
los textos de historia se afirma que ella se llevó
a cabo el día 29 de julio de 1525. Melo refuta esa
idea y, con base en documentos, afirma que la fundación
se llevó a cabo un año después. Bastidas
envió una avanzada de 80 hombres y luego desembarcó
con 200 más. El trazado de la nueva población
obedeció a ciertos principios que se habían
aplicado en otras fundaciones sin hacer parte de normas
de rigurosa aplicación. Una plaza se abrió
frente al mar y se rodeó por tres de sus costados
de manzanas adjudicadas a los partícipes del acto
fundacional. Las primeras construcciones fueron bohíos
de madera y hojas de palma, muy semejantes a los de los
pobladores nativos. La condición de la bahía,
que se abre hacia el occidente, contradijo en parte las
condiciones fundacionales que debían evitar esa orientación.
El
fundar una ciudad sólo lo podía hacer aquel
conquistador que tuviese una capitulación, un contrato
firmado con el rey y con ello la obligación de poblar,
lo que significaba tener un cierto número de vecinos
con casas habitadas, lo que a la vez significaba habitar
de manera permanente la ciudad. Con Santa
Marta se inicia el habitar permanente del continente.
Para España la conquista del territorio pasaba por
la fundación de ciudades, ya que desde este espacio
civilizado se repartían los recursos humanos y naturales
contenidos en el territorio. El imperio español aplicó
en América lo que el Imperio Romano había
hecho para dominar el Viejo Continente.
El
gobierno de Bastidas fue de muy corta duración. Víctima
de un intento de asesinato, abandonó su provincia
en 1527 y murió en Cuba, en el camino hacia Santo
Domingo. Sus sucesores aprovecharon su desaparición
para dedicarse al sometimiento de los indígenas y
al pillaje. Las innumerables expediciones no fueron suficientes
para dar a la ciudad una base económica estable y
para resolver su situación de pobreza. La beligerancia
de los indígenas a lo largo de los años contribuyó
a esta situación.
Santa
Marta, ubicada en la costa más al norte de Suramérica
y en cercanías a la desembocadura del Río
Grande de la Magdalena, hizo de esta ciudad uno de los puntos
más importantes de penetración y conquista
del subcontinente. Por eso, una vez establecida la población
española en la bahía de Santa Marta, se inició
una cadena de expediciones exploratorias de las costas y
del interior del continente. De Santa Marta partió
la expedición de Pedro de Heredia que llevó
a la fundación de Cartagena
en 1533. Diez años después de fundada, en
1536 partió de Santa Marta otra expedición
comandada por Gonzalo Jiménez de Quesada que llegó,
un año más tarde, al altiplano en el que se
fundó en 1538 Santa Fe, futura capital del Nuevo
Reino de Granada. Con esta fundación se concluyó
un primer capítulo en la historia de la maravillosa
ciudad de Santa Marta y se inició otro en la vida
de la futura nación colombiana.
*Arquitecto,
director de la maestría de historia y teoría
del arte y la arquitectura de la Universidad Nacional